La Europa League se ha abierto los últimos años a muchos equipos que hasta hace bien poco apenas tenían protagonismo en las competiciones continentales. Portales como Betway apuestas de fútbol dan cada vez más importancia a una competición que cada año trae alguna sorpresa. 

La decadencia de algunos clubes históricos de las grandes ligas y la aparición con fuerza de equipos que antaño eran actores secundarios han generado una competición muy atractiva y competitiva en la que un amplio grupo de candidatos aspiran al trono en cada temporada.

En las semifinales de las cuatro últimas ediciones de la Europa League, sirva como ejemplo, se han colado algunos equipos con poca o nula historia en competiciones europeas. El Shaktar Donestk ucraniano ganó en 2009 y alcanzó las semifinales de 2016, una ronda en la que también estuvo el Villarreal, un club que estuvo inexistente en Europa durante el siglo XX.

En la siguiente temporada se quedó a las puertas de la final el Celta de Vigo, en la que ha sido la mejor clasificación histórica del club vigués en una competición europea. El Red Bull Salzburgo fue sorprendente semifinalista un año después y cayó ante el Olympique de Marsella, un clásico del fútbol francés que llevaba décadas sin pitar en Europa. El Eintracht de Frankfurt, al que solo los penaltis frente al Chelsea le privaron de la final de 2019, ha sido el último club «humilde» que ha llegado lejos en la Europa League.

¿Por qué se abren tantas puertas equipos con poca tradición en competiciones europeas? Por un lado, esto se explica en el bajón que han experimentado determinados históricos del fútbol europeo, especialmente en el calcio italiano. Si en la década de los ochenta y noventa los clubes transalpinos solían llegar lejos en las competiciones continentales, esta tendencia ha cambiado, especialmente en la última década, donde solo la Juventus ha logrado salvar el honor de la Serie A. Aunque este efecto negativo no solo se debe buscar en los clubes italianos, ya que otros históricos del balompié europeo han tenido momentos muy malos que durante algunos años les han hecho desaparecer del mapa continental, aumentando así las posibilidades del resto.

Por otro lado, la clase media europea no solo ha crecido en número, sino que también se ha acercado a los poderes más altos. El fútbol del Este ya no se ve como un estilo ramplon y fácil de ganar. El poder económico se ha traducido en escuadras altamente competitivas que han ganado títulos. Para explicar esta tendencia también hay que hacer referencia a otros clubes modestos que han logrado llegar lejos y cuyos éxitos han dado forma a la alta competitividad de este torneo. La presencia en finales de equipos como Dnipro, Sporting de Braga, Athletic Club o Fulham así lo demuestran.

Es cierto que en las últimas ediciones, la Europa League se ha convertido también en un cementerio de resurrección de elefantes. Clubes que han caído prematuramente en Champions y que basan su éxito de la temporada en esta competición. Le ha ocurrido a Chelsea, Atlético y Manchester United; los últimos tres campeones, al igual que al Arsenal, subcampeón en 2019. Pero ganar el segundo torneo el continente no es tarea fácil, ni siquiera para los más grandes.