Rodrigo Hernández abandonará el Atlético de Madrid rumbo a Manchester, para continuar con su carrera en el equipo dirigido por Guardiola. El City, club elegido por delante de PSG, Manchester United o Bayern de Múnich, abonará los 70 millones de euros del traspaso antes del 30 de junio como así han pactado ambas entidades.

El centrocampista ya dejó entrever que no tenía claro su futuro en el Metropolitano, como compartió en unas declaraciones a a prensa durante la concentración de la Selección a principios de junio. Al parecer, busca otro estilo de juego y una progresión que parece no ver posible en el equipo de Simeone.

Lo que está claro es que, tanto en el estilo de elaboración de Guardiola como en el vertical que propone el argentino, tiene un lugar -recordar la pitada que se llevó el argentino a principios de temporada, al cambiarlo en el encuentro contra el Eibar. Y más en el caso del Manchester City, con un Fernandinho (34) ante sus útimos días en el fútbol. Rodri ha sido esta temporada, la única que ha jugado en el Atlético, uno de los jugadores más importantes tras la “ausencia” de Koke y Saúl en buena parte de la temporada. Sus números, sobre todo, en recuperación de balones, han hecho de él uno de los mejores mediocentros defensivos de Europa.

El  Cholo no podrá consolidar una pareja de contención Thomas-Rodri y, quienes vieron en el madrileño al heredero de Busquets, deberán conformarse con seguir sus andanzas en la Premier League. Lo que está claro es que, un centro del campo organizado por De Bruyne y Rodri, va a generar mucha expectación (más aún) hacia el club inglés.

La solución de la directiva del Atlético está en llevar al club a Marcos Llorente, procedente del Real Madrid, donde Zidane no le ha dado los minutos que esperaba. Quien ya rechazó al Atlético la temporada pasada, podría llegar por unos 40 millones, algo menos de los 50 que pedía el Real Madrid por su traspaso, cifra que se habría estado negociando hasta hace pocas fechas.

Las dudas que se ciernen sobre el centrocampista residen principalmente en los minutos que podría tener en el equipo de Simeone y, si asumirá los galones necesarios como para repetir los extraordinarios números que alcanzó en su época como babazorro.