[ratings]

Anoche, la Rojita consiguió su quinto título continental, tras mantener el control durante casi todo el partido ante la gran Alemania. De la Fuente apostó por el once que goleó a Francia (Sivera en la portería; Aguirregabiria, Unai Núñez, Junior Firpo y Vallejo en defensa; Dani Olmo, Marca Roca, Ceballos, Fabián y Fornals en el centro; y Oyarzábal arriba) días atrás y Alemania apostó por los seguro sin apenas modificar su once (Nubel en la portería; Klostermann, Tah, Baumgartl y Henrichs en defensa; Dahoud, Neuhaus y Eggestein en el centro del campo; y Oztunali, Richter y Waldschmidt en la delantera).

El partido empezó como quería España, teniendo el balón y, sobre todo, marcando. Y marcaron pero bien. Fabián, concretamente, en el minuto 6. Un cañonazo desde la parte derecha de la frontal del área que le quitó las telarañas a la portería alemana e hizo temblar al Mannschaft y disfrutar a la Rojita. Ceballos y Fabián empezaron a asociarse y hacer magia y Oyarzábal a desesperar a los defensas alemanes.

Pero no sólo jugaron los nuestros, también los teutones lo intentaron, pero una gran actuación de la defensa española hizo que al pichichi alemán, Waldschmidt (7 goles en 4 partidos), no le llegase ni una, y por más que lo intentaban, sólo conseguían desesperarse.

A partir de entonces, cambió el escenario y Alemania empezó a rearmarse con unos extremos cada vez más incisivos, sobre todo por la banda derecha. Es el caso de Oztunali que hizo pasar algún que otro apuro a Firpo. El final de la primera parte fue un asedio de los alemanes que nuestros chicos supieron resistir.

En la segunda parte, Alemania siguió apretando y empezaron a subir las líneas, de tal formas que gran parte de los segundos 45 minutos se disputaron en campo de la Rojita, bien colocada en defensa y bien organizada. Pero la gasolina empezó a acabarse y tras el golazo de Dani Olmo (asistencia de Fabián, 68′), entró Carlos Soler a presionar y desgastar a los alemanes, y más tarde Mayoral, para tener una referencia fija en ataque.

Amiri consiguió un gol de rebote en el 87′ que no les sirvió de mucho a los alemanes para remontar un partido marcado por sus imprecisiones y la “desaparición” de sus dos baluartes en ataque: Waldschmidt y Richter.

Por lo tanto, un nuevo título para la Selección, en su versión sub-21, que se convierte en el presente y el futuro del fútbol español.