El Manchester City lo dejó todo para el final en su duelo frente al Southampton y asegurarse no ceder más terreno ante Liverpool (el duelo de la jornada 12 entre Reds y Citizens puede ser muy clarificador). Cuando Kyle Walker logró desatascar el partido en el minuto 87, los locales llevaban remando a contracorriente más de 70 minutos con un marcador adverso. Los visitantes, que llegaban al partido tras su humillante derrota frente al Leicester en casa (0-9), pudieron resarcirse ganando al vigente campeón pero no lograron aguantar en los minutos finales.

El encuentro empezó con sorpresa ya que James Ward-Prowse adelantaba a los pupilos de Ralph Hasenhüttl con cierta ayuda de Ederson. Tras el gol, los visitantes lograron aguantar buena parte del encuentro recogidos en su campo y resistiendo las acometidas del City que acaparaba la posesión de manera absoluta.

Sin embargo, la volea de Sergio Agüero al centro de Walker le dio al argentino su décimo tercer gol de la temporada, así como el tanto del lateral diestro que significaron los tres puntos para los citizens.

Guardiola quedó satisfecho por la perseverancia de su equipo contra un rival que se puso por delante muy pronto durante el partido. «Fuimos pacientes pero agresivos en todas las acciones: los saques de esquina, los saque de banda», dijo el técnico. “El ritmo fue alto desde el primer minuto. Gran cumplido para el equipo. No fue fácil, pero lo logramos «.

Guardiola recordó cómo el Leicester había humillado al los hombres de Ralph Hasenhüttl. «Los jugadores de fútbol tienen orgullo», dijo. «No quieren volver a vivir eso. Es nuestro trabajo intentar atacarlos.

“Lo sabía en la Copa Carabao. Nuestro gran problema en los últimos dos partidos ha sido enfrentarnos a un equipo que sufre con su propio orgullo y no van a aceptar bajo ninguna circunstancia que lo que sucedió contra Leicester se repita nuevamente. Después del gol que concedimos, todo se volvió más complicado».

Pese al gol inicial, el City empezó el encuentro dominando el juego con las acometidas de Sterling y Agüero. Gundogan se entendía con Silva al que le llegaban pases filtrados en la izquierda, así como la siempre peligrosa llegada de segunda línea de Kevin De Bruyne. Pese a ello, el gol llegó para el conjunto visitante que intentó estirar su ventaja al máximo, aunque no fue suficiente para rescatar algún punto de su visita al Etihad.