El Valencia CF sigue peinado el mercado en busca de gol. Los problemas en la finalización de la primera vuelta fueron un lastre que finalmente se pudo compensar, pero se espera no repetir errores del pasado. Para ello, se busca sangre nueva en el ataque ché y tanto Maxi Gómez como Borja Iglesias serían refuerzos que ayudarían a solventar esa carencia.

La realidad es que Marcelino ha pedido al uruguayo como primera opción. Por sus características es la pieza que el asturiano cree que le falta al ataque del Valencia CF y que puede hacerles dar un salto de calidad en la plantilla. En ese sentido, se da por asumida la marcha de Santi Mina, así como la cesión de Rubén Sobrino en busca de más minutos.

El caso del gallego, que actualmente milita en el Espanyol, surge como alternativa a la operación de Maxi Gómez. El precio del charrúa es un problema que no se está pudiendo solventar con el paso de las semanas y el intercambio por Santi Mina no satisface en las condiciones al conjunto de Mestalla. Desde el Celta el mensaje ha sido remitirse a la cláusula de rescisión del delantero y ofrecer 25 millones por el canterano vigués. Una oferta insuficiente para Matey Alemany que no dejará salir al joven ariete por menos de 35M.

En este tira y afloja entre Valencia CF y Celta entra la opción de Borja Iglesias, jugador de área que entra dentro del perfil que se busca y cuya cláusula de rescisión es de 28 millones. El delantero perico ha firmado una campaña excepcional, permitiendo a su equipo alcanzar puestos de Europa League en la que era su primera temporada en LaLiga.

Los números de Borja Iglesias se resumen en 20 goles entre Copa del Rey/ LaLiga y tres asistencias. Más allá de eso, la influencia del delantero en el juego de ataque perico ha sido capital, asumiendo la responsabilidad pese a ser un recién llegado. De hecho, se le consideró uno de los mejores jugadores de la primera vuelta del campeonato, antes de que el Espanyol entrará en su particular crisis de resultados que le llevó del segundo puesto a estar en la zona media de la tabla.

Si la operación Maxi Gómez/Santi Mina no termina de llevarse a cabo, el plan B (y no menos bueno) sería intentar acometer el fichaje de Borja Iglesias, al que también sigue muy de cerca el Real Betis. El cojunto verdiblanco está interesado en fichar a Borja Iglesias pero sin llegar a pagar la cláusula de rescisión, algo que está retrasando las negociaciones entre ambos clubes.